Abona en la entrega
Frutos rojos de espino blanco, tallos de cola de caballo y raíz de remolacha en polvo: tres plantas de siempre en una cápsula para quien cuida el corazón. Una en ayunas, otra antes de cenar. Dejas tu móvil y abonas al mensajero cuando llega el bote.
Tres ingredientes de origen vegetal, sin añadidos de moda: el espino blanco como eje y dos plantas de apoyo.
arbusto de flor blanca y fruto rojo, el más ligado al corazón en la tradición del herbolario
hierba de tallos finos con mucho sílice, presente en tisanas de herbolario desde antiguo
la raíz de color granate, secada y molida, rica en nitratos de origen vegetal y en betalaínas
Quiero pedirloAbona en la entrega
Una cápsula al despertar y otra antes de cenar: un hábito corto y fácil de mantener con el bote de 20.
El espino blanco lleva generaciones en el herbolario como compañero de un corazón bien cuidado.
La remolacha aporta nitratos naturales y la cola de caballo, rica en sílice, completa una fórmula solo de plantas.
Adultos, con especial interés a partir de los 40, que buscan cuidar su sistema cardiovascular. Quien ya tome medicación del corazón debe consultarlo antes.
Al despertar, sin desayunar, y otra vez a última hora del día antes de sentarte a cenar. Fijar esos dos momentos te ayuda a no saltarte ninguna.
Son plantas de efecto gradual. Dale al menos tres o cuatro semanas de toma constante, y no cambies la pauta de tus medicinas por tu cuenta.
Embarazadas, madres lactantes y personas con intolerancia a la lactosa. Si tu tensión se dispara o notas dolor torácico, acude a urgencias antes que a un suplemento.
En el envase figura como preparado homeopático en cápsulas, así que no sustituye ningún tratamiento recetado ni los controles de tu médico.
5/5
Trabajo de conserje en un colegio de Logroño y me paso la jornada de pie. Un amigo del barrio tomaba Hipertonica y me picó la curiosidad por la remolacha.
Me tomo la primera cápsula nada más levantarme y la segunda antes de cenar. Desde que lo hago también he recortado la sal en casa y camino a diario.
F— Félix M., 63, Logroño
Basta con tu nombre y tu teléfono. No se piden ni tarjeta ni cuenta bancaria.
Un asesor del proveedor repasa contigo la dirección, cuántas unidades quieres y el día de reparto que mejor te encaje.
Cuando el mensajero llega con tu paquete le pagas en efectivo, contra reembolso.